Una aplicación rara vez la escribe un solo equipo. La mayor parte de su código es prestado: bibliotecas de código abierto, frameworks, componentes de proveedores, servicios a los que llama. Proteger la aplicación significa, por tanto, proteger el conjunto, las partes escritas en casa y las que vinieron de fuera, y saber en todo momento cuáles son esas partes. La resiliencia viene después. Cuando se descubre una debilidad en una parte prestada, el equipo que sabe dónde se usa puede actuar en horas.
Di esta charla en el Forum Digital BUMN (Fordigi), en Yakarta, en febrero de 2024.
